La lluvia caía sobre sus mejillas, las lágrimas.
Lloraba, lloraba y no sabía por qué, solo quería llorar; llorar.
Miraba el aletear de los pájaros, y lloraba.
Miraba el ir y venir de las gentes, y lloraba.
Miraba el reloj avanzar, y lloraba.
Miraba su rostro en el espejo, y lloraba.
Miraba el techo, el suelo, las paredes, y lloraba.
Lloraba sin saber por qué.
Pero sabía que lloraba.
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