El sol sale por la mañana, como siempre; y se oculta por la noche, como siempre.
La Luna aparecía al oscurecer, como siempre; y desaparece al amanecer, como siempre.
Los relojes avanzan, las manillas giran y giran, sin detenerse.
Las gentes andan, avanzan hacia delante, sin pararse.
Los almanaques corren sus hojas, una tras otra, una tras otra.
Las mareas suben y bajan; los árboles pierden sus hojas y vuelven a tenerlas; la nieve cae sobre las carreteras y las fuentes se congelan, y el calor vuelve a llegar, descongelando las fuentes y derritiendo las carreteras.
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