Tú.
Sí, tú.
Asesino.
Asesino de horas, de tiempos, de días, de sentimientos.
Asesino del hambre, del hambre de tantas victorias perdidas.
Asesino de momentos que no pudieron ocurrir por tantas semanas extintas.
Asesino de tu propio cuerpo vivo, y muerto.
Asesino del niño inocente que un día fuiste.
Asesino de de tu sangre, cuchillo de los cortes que te provocaste.
El asesino del revólver, de la última bala con la que te mataste.
domingo, 29 de junio de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Qué es todo si no es nada, si son las alas de las que broto? De algún modo sabrás si me amas, o me matas cuando lloro. Pues de aqu...
-
La lluvia caía sobre sus mejillas, las lágrimas. Lloraba, lloraba y no sabía por qué, solo quería llorar; llorar. Miraba el aletear de los...
-
Me sumerjo. Todo está negro, y estoy solo. Tengo frío. Salgo a la superficie. Algo más de luz....
-
Aguardo la llegada de la línea 7 sentado en los bancos del metro. Son bastante incómodos, de plástico rojo y, en gran medida, rotos y con ag...
-
Abría la puerta.Entraba. Acababa de volver de urgencias, intento de suicidio decían. Él no recordaba nada, no quería. Solo necesitaba llega...
-
¿No lo odias? Ese ruido constante palpitando en tus oídos. Esos gritos que dicen que saltes, que te tires al vacío del que hace nada no cono...
-
Cabellos negros oscuridad acogedora entre universos infinitos que de tiempos brotan. De profundos ojos lisos de montaña llana exploran ...
-
Un día lejano en algún lugar de este pequeño inmenso mundo un mono se levantó y dijo: "¡Ey! ¿Por qué seguir siendo nmono cuando puedo p...
-
Busco el gesto que me haga pensar que no hablas en serio. Busco ese brillo en la mirada que me transmita tu inseguridad. Busco algo en tu ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario