Un niño inocente
sin mal en el corazón
demasiado joven probó el sabor
de la vida decente.
Duro por el dolor
de su vida anterior, miente
en su día a día actual, siente
que ya quedó sin honor.
Pues es la única forma
de prosperar en su vida,
dañando.
O se le ríen con sorna
y de en medio le quitan,
callando.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Rompen las olas incansables en la proa de mi velero mientras susurra fuerte el viento ¡hasta aquí llego, y aquí te quiero!
-
No estás, sé que ya no estás. Te fuiste sin decir adiós. Te fuiste para no volver. Te fuiste, sin regresar. Perdona si no amé, si no sup...
-
¿No lo odias? Ese ruido constante palpitando en tus oídos. Esos gritos que dicen que saltes, que te tires al vacío del que hace nada no cono...
-
Un día que no recuerdo en...sí...un aula, de la escuela secundaria, tuviera 13 años cuando la conocí, 13, casi terminados. Al principio no m...
-
Me gustaba tu pelo oscuro, tu cabello negro; tus ojos marrones, también oscuros, como una avellana, tus ojos, tu mirada, tu nariz pequ...
-
Hoy me pondré esos zapatos que me gustan tanto para ir a verte. Para ir a oírte, para ir a sentirte. Hoy me pondré ese chubasquero que tan...
-
Cabellos negros oscuridad acogedora entre universos infinitos que de tiempos brotan. De profundos ojos lisos de montaña llana exploran ...
-
Ascendía en la nada blanca. Ascendía, caía, derecha, izquierda, ¿qué era? Tenía en el cuello la marca de'sta máquina eterna. Luchaba...
-
Los peces saltan en el lago de agua helada, agua verde cristalina y fina de'ste torres rodeada. Un elfo libre y vivo de'ntre árbloes...
-
Haz algo, y fracasa. Deséalo y vuelve a intentarlo. Levántate con más ánimo. Aprended el error y sobrepasa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario