Un niño inocente
sin mal en el corazón
demasiado joven probó el sabor
de la vida decente.
Duro por el dolor
de su vida anterior, miente
en su día a día actual, siente
que ya quedó sin honor.
Pues es la única forma
de prosperar en su vida,
dañando.
O se le ríen con sorna
y de en medio le quitan,
callando.
miércoles, 21 de agosto de 2013
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