En ese momento más bajo, ese momento en el cual te encuentras sumido en toda esa oscuridad que te va carcomiendo, te va tragando poco a poco, una persona cualquiera se acerca, ofreciéndote su mano.
Agárrala, sal, sálvate.
A partir de ese día no volvera a ser una persona cualquiera. Esta persona siempre se encontrará en el número 1 del podio. Esa persona siempre será especial en cualquiera de los sentidos.
Simplemente, esa persona será esa persona.
miércoles, 14 de agosto de 2013
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