Siente como la ventana la empuja a la calle, como la navaja viaja hacia su vientre, como la soga se anuda fuertemente a su cuello, como el tarro de píldoras blancas la reclama desde la mesa de noche.
Al tiempo, la chica nota las caricias de la muerte, los dedos largos y finos rozan la curvatura de su cuerpo y su cuello produciéndole una serie de escalofríos internos. Esos fríos y frágiles dedos tornaron la suavidad y dulzura adormilada del principio en dolorosos arañazos con largas uñas afiladas. Notaba como la vida se le escapaba, esa esencia que tienen todos los seres se transmitía hacía aquel ente llamado Muerte. Ahora lo sabe, ve lo que hay después de la vida, y no, no le gusta nada, pero ya es tarde para dar marcha atrás; un último beso hacia un último ser, hacia un nuevo amigo, aquel que le acompañará hasta el fin de sus días.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
¿No lo odias? Ese ruido constante palpitando en tus oídos. Esos gritos que dicen que saltes, que te tires al vacío del que hace nada no cono...
-
Rompen las olas incansables en la proa de mi velero mientras susurra fuerte el viento ¡hasta aquí llego, y aquí te quiero!
-
Hoy me pondré esos zapatos que me gustan tanto para ir a verte. Para ir a oírte, para ir a sentirte. Hoy me pondré ese chubasquero que tan...
-
A lo único que se le debe tener miedo es al propio miedo.
-
Las letras de las canciones cruzaban frente a mis oídos, una tras otra, llevándose cada lágrima, una por una. Cada canción conllebaba un rec...
-
Eso pensaba la chiquilla, Ever(siempre) se llamaba, mientras la sangre recorría su brazo, incansable, antes de que saliese una gota, ya est...
-
Ese día tenía la voz ronca; había cogido un resfrío y tenía algo de alergia por el cambio de estación. Llevaba puesto unos cortos pantalonci...
-
Hoy, en la escuela, la profesora de historia ha estado comentando levemente la trayectoria de Salvador Dalí. Un genio en la pintura, pero un...
-
Gentes de rostros grises impasibles, que avasallan las calles de las ciudades, sin sonrisa alguna en cuán cantidad de soledades, sin fel...
-
Desgarraré este corazón infame en dos mitades si preciso de ello, Por dar fin a este inmenso dolor que late en mi corazón en forma de ver...
No hay comentarios:
Publicar un comentario