No hay cisnes en este cuento,
no hay flores, ni mariposas que endulcen el sueño,
solo vagos y oscuros recuerdos,
solo males que oscilan en lo eterno,
que por ser sean menos, y menos, y cero.
Corre, apresúrate a limpiar la herida
de tantas noches vacías
y tantos, tantos malos días,
que hicieron de esta sociedad extinta
una estepa oscura y fría.
Escucha los suaves sonidos
que escapan de la pluma en mito,
de todos aquellos manuscritos
que lloran, lloran por ser perdidos
sin ser buscados, sin ser vistos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
¿No lo odias? Ese ruido constante palpitando en tus oídos. Esos gritos que dicen que saltes, que te tires al vacío del que hace nada no cono...
-
Rompen las olas incansables en la proa de mi velero mientras susurra fuerte el viento ¡hasta aquí llego, y aquí te quiero!
-
Añoro aquel primer día. Añoro tu perfecta sonrisa, tu mirada fija, tu alma perdida. Añoro aquel primer beso, Añoro todos tus g...
-
Los vientos que cruzan mi cabeza, de oido a oido, ¿los escuchas? Están ahí, y no cesan, en todos sitios, no esperan. Son viento...
-
Finges que no me doy cuenta que ocultas todos esos cortes, que bajo esas mangas y pulseras los escondes uno tras otro, tras otro, en tus ...
-
Observa como admiran los inertes entes a la muerte ¡Sean fuertes! Pues el día en el que llegue no habrá más que fuenebres calles, allá cuand...
-
Capítulo cuarto: No hace falta dinero para ser feliz Anduvimos largo y tendido por un parque cercano, hasta que nos entró hambre y ...
-
Escribamos manriqueñas para hablar de la época, y momentos. Escribamos unas señas y disfrutemos las cosas, mas es menos. Escribamos ...
-
En la desolación de mi vida sumido yazco agora en mi presente. Ya muero, ya me tienes, siendo menos persona que nunca he sido. Erestú, ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario