martes, 21 de octubre de 2014
Merienda
Volví a pedir café para dos, muchacha, café para dos. Café para mí, café para ti, como siempre hemos hecho, y lo sirvieron. En mi mesa tenía café para dos y no sabía qué hacer con él, no sabía si conversar, discutir, hablar de qué sería el mundo ahora que estoy sin ti, porque no estás, y yo tengo café para dos. El barman me mira desde la barra, con ojos curiosos; tal vez se piense que estoy loco, por pedir café para dos, cuando soy uno solo. Pero vendrás, sé que abrirás esa puerta, algún día, y aparecerás tras ella, te sentarás frente mía, y tomaremos juntos, café para dos, muchacha, café para dos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
¿No lo odias? Ese ruido constante palpitando en tus oídos. Esos gritos que dicen que saltes, que te tires al vacío del que hace nada no cono...
-
Rompen las olas incansables en la proa de mi velero mientras susurra fuerte el viento ¡hasta aquí llego, y aquí te quiero!
-
Añoro aquel primer día. Añoro tu perfecta sonrisa, tu mirada fija, tu alma perdida. Añoro aquel primer beso, Añoro todos tus g...
-
Los vientos que cruzan mi cabeza, de oido a oido, ¿los escuchas? Están ahí, y no cesan, en todos sitios, no esperan. Son viento...
-
Finges que no me doy cuenta que ocultas todos esos cortes, que bajo esas mangas y pulseras los escondes uno tras otro, tras otro, en tus ...
-
Observa como admiran los inertes entes a la muerte ¡Sean fuertes! Pues el día en el que llegue no habrá más que fuenebres calles, allá cuand...
-
Capítulo cuarto: No hace falta dinero para ser feliz Anduvimos largo y tendido por un parque cercano, hasta que nos entró hambre y ...
-
Escribamos manriqueñas para hablar de la época, y momentos. Escribamos unas señas y disfrutemos las cosas, mas es menos. Escribamos ...
-
En la desolación de mi vida sumido yazco agora en mi presente. Ya muero, ya me tienes, siendo menos persona que nunca he sido. Erestú, ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario