Una torre en alza
grita y dice:
¿Quién es quien anda?
A lo que el intruso pide:
Yo soy chico sano
y solo busco cama
en la que caer agotado.
La torre, este día generosa,
le concede el simple deseo:
Tendrás cama bien hermosa
a cambio de un pequeño reto,
no podrás ver que hay debajo
pues si vislumbraras tal cosa
deberé rebanarte a tajos.
Bien elevada será mi fidelidad
si esta es su condición,
pues solo depende mi felicidad
de un techo, comida y colchón.
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