Somos puertas giratorias que giran, y giran, y giran.
Puedes entrar cuando quieras
pero solo la cruzarás a ciegas.
Son puertas, son ojos que te miran.
Puedes entrar cuando haya un hueco,
puedes dar un paso y chocarte con una pared,
puedes quedarte a medias y que esta te de
con el final de todo esto.
Algunas veces traerá regalos,
otras, trampas
dirigidas a todo.
Pero siempre será sano
que salgas
y ganes de cualquier modo.
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