Siendo tú, mujer de bella
gracia, ocasionándome atracción
y no sale esa sensación,
la cual es, sin duda, una estrella.
¿Acaso por ventura
el amor no te ha llegado?
Apaciguándote en tu allegado,
me sometes con tal soltura.
Ocasionándome tú, dicha locura,
más que un placer salado,
me arremetes el tinglado.
Sintiendome yo, acosado,
por mi dicha y mi cura,
mas no pareces, en tales, segura.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
¿No lo odias? Ese ruido constante palpitando en tus oídos. Esos gritos que dicen que saltes, que te tires al vacío del que hace nada no cono...
-
Rompen las olas incansables en la proa de mi velero mientras susurra fuerte el viento ¡hasta aquí llego, y aquí te quiero!
-
Añoro aquel primer día. Añoro tu perfecta sonrisa, tu mirada fija, tu alma perdida. Añoro aquel primer beso, Añoro todos tus g...
-
Los vientos que cruzan mi cabeza, de oido a oido, ¿los escuchas? Están ahí, y no cesan, en todos sitios, no esperan. Son viento...
-
Finges que no me doy cuenta que ocultas todos esos cortes, que bajo esas mangas y pulseras los escondes uno tras otro, tras otro, en tus ...
-
Observa como admiran los inertes entes a la muerte ¡Sean fuertes! Pues el día en el que llegue no habrá más que fuenebres calles, allá cuand...
-
Capítulo cuarto: No hace falta dinero para ser feliz Anduvimos largo y tendido por un parque cercano, hasta que nos entró hambre y ...
-
Escribamos manriqueñas para hablar de la época, y momentos. Escribamos unas señas y disfrutemos las cosas, mas es menos. Escribamos ...
-
En la desolación de mi vida sumido yazco agora en mi presente. Ya muero, ya me tienes, siendo menos persona que nunca he sido. Erestú, ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario