Nos limitan a las matemáticas, por ejemplo, y sí, son muy bonitas, yo mismo he ganado concursos de matemátiacs, pero no nos aportan felicidad alguna, al contrario, son frías. Nos educan para que seamos unos adultos "responsables", según término de la palabra, unos adultos que vivan para trabajar, mientras unos pocos viven de ese trabajo que realizamos. Si nos enseñaran a ser buenas personas, nos educaran por el significado de la palabra, no por el de enseñar materia, y nos enseñan a soñar, llegaríamos todos mucho más lejos que con las matemáticas, los sueños, es el impulso, y sin impulso, no hay gran salto.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Vamos a soñar...
La humanidad ya me aburre. Todo es una rutina. No somos tan diferentes de los animales. Nacemos con un "destino", por llamarlod e alguna manera, estudiar para trabajar y trabajar para sobrevivir. La mayoría de nosotros no haremos gran cosa en nuestras vidas. No somos libres, por mucho que nos quieran hacer creer, estamos completamente atados a nuestras vidas. A nuestros cuerpos. Lo peor de todo, es que no nos enseñan a "salir de él", a imaginar, a soñar.
Nos limitan a las matemáticas, por ejemplo, y sí, son muy bonitas, yo mismo he ganado concursos de matemátiacs, pero no nos aportan felicidad alguna, al contrario, son frías. Nos educan para que seamos unos adultos "responsables", según término de la palabra, unos adultos que vivan para trabajar, mientras unos pocos viven de ese trabajo que realizamos. Si nos enseñaran a ser buenas personas, nos educaran por el significado de la palabra, no por el de enseñar materia, y nos enseñan a soñar, llegaríamos todos mucho más lejos que con las matemáticas, los sueños, es el impulso, y sin impulso, no hay gran salto.
Nos limitan a las matemáticas, por ejemplo, y sí, son muy bonitas, yo mismo he ganado concursos de matemátiacs, pero no nos aportan felicidad alguna, al contrario, son frías. Nos educan para que seamos unos adultos "responsables", según término de la palabra, unos adultos que vivan para trabajar, mientras unos pocos viven de ese trabajo que realizamos. Si nos enseñaran a ser buenas personas, nos educaran por el significado de la palabra, no por el de enseñar materia, y nos enseñan a soñar, llegaríamos todos mucho más lejos que con las matemáticas, los sueños, es el impulso, y sin impulso, no hay gran salto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
¿No lo odias? Ese ruido constante palpitando en tus oídos. Esos gritos que dicen que saltes, que te tires al vacío del que hace nada no cono...
-
Rompen las olas incansables en la proa de mi velero mientras susurra fuerte el viento ¡hasta aquí llego, y aquí te quiero!
-
Hoy me pondré esos zapatos que me gustan tanto para ir a verte. Para ir a oírte, para ir a sentirte. Hoy me pondré ese chubasquero que tan...
-
A lo único que se le debe tener miedo es al propio miedo.
-
Las letras de las canciones cruzaban frente a mis oídos, una tras otra, llevándose cada lágrima, una por una. Cada canción conllebaba un rec...
-
Eso pensaba la chiquilla, Ever(siempre) se llamaba, mientras la sangre recorría su brazo, incansable, antes de que saliese una gota, ya est...
-
Ese día tenía la voz ronca; había cogido un resfrío y tenía algo de alergia por el cambio de estación. Llevaba puesto unos cortos pantalonci...
-
Hoy, en la escuela, la profesora de historia ha estado comentando levemente la trayectoria de Salvador Dalí. Un genio en la pintura, pero un...
-
Gentes de rostros grises impasibles, que avasallan las calles de las ciudades, sin sonrisa alguna en cuán cantidad de soledades, sin fel...
-
Desgarraré este corazón infame en dos mitades si preciso de ello, Por dar fin a este inmenso dolor que late en mi corazón en forma de ver...
No hay comentarios:
Publicar un comentario