viernes, 1 de noviembre de 2013

Una bala sin final

¡MUERE!
Observa atentamente como se te escapa la vida, poco a poco.
Tu corazón sigue palpitando, escupiendo sangre, aún sabiendo que así lo único que logrará será desvanecerse.
Mira cuántos agujeros en tu cuerpo, tantos como balas disparadas. Soy bueno en esto, ¿no te parece? No te resistas, el final terminará llegando, cerrando el libro de esta historia tuya. Un libro que, si te das cuenta, aún no ha sido escrito. Pobre, en la vida me cambiaría por ti. *Carcajadas* ¿Lo pillas? Yo me cambiaría por ti en la vida, y a ti se te escapa esta...
Mira, ¿no te parece bello? Este charco, cada vez más grande, rojo oscuro. En un rato se hará una pasta pegajosa y se terminará secando, adhiriéndose al suelo. Pero claro, tú no lo verás, porque ya estarás muerto.
¿Qué se siente al poder ver como te mueres tan lentamente? Porque claro, si te hubiese disparado en los órganos vitales te me habrías muerto demasiado rápido... y así no sería divertido, como los anteriores, siemrpe termino matándoos antes de lo deseado, me despisto y... ¡Ups!
Que bonito a quedado el cuchillo entre tus ojos... ¿verdad?

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