domingo, 24 de noviembre de 2013

La revolución que no llega

Pasan tantas vidas frente a mis ojos, cada una con su historia escrita y por escribir, cada una con sus problemas; triste o feliz; cada una con sus estorbos. Pero veo pasar solo un sentimiento exento de cualquier cambio, falta o robo; el del convencimiento conformista que el presente-futuro nuestro que tendremos es perfecto.
Deseo ver en sus rostros el afan por el reto, la superación del tiempo actual llendo a armar la cabeza de ideas nuevas. Pero no es así, cuando uno llega los demás le drenan cual parásito fueran, roban el remo al que rema para que la barca caiga.
¡Esperad al karma! ¡Esperad a que este os la devuelva! Esperad sentados, pues no llega... no llega...

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